adicción
La necesidad de trascender y el placer sexual son los guarismos de la sociedad actual y de la realidad inmutable del ser humano. Los adictos son envidiables debido a que ponen en evidencia el absurdo de lo que se pensaba utópico hace un siglo y lo que se idealiza en este día. La carencia absoluta y el exceso viven dentro de la misma acción. Es esto lo que distancia a estos individuos extraordinarios del resto de la masa; ellos son un expresionismo de la ideología, son una exageración burda de lo que un sistema fallido ha traído a millones y una negación doble al conformismo y al trillado ‘hombre medio’.